Uso de los hilos tensores para el rejuvenecimiento facial

A medida que envejecemos, nuestra estructura facial se debilita y perdemos grasa. Las áreas afectadas incluyen generalmente las mejillas, las cejas y otras áreas alrededor de los ojos como la papada y el cuello. Con la edad, el tejido conectivo en la piel se vuelve más delgado y las fibras elásticas de la piel se someten a una “crisis”. Así pues, la cara pierde parte de su elasticidad y esa falta de elasticidad trae consigo consecuencias como las arrugas y la flácidez. El resultado, una cara más envejecida.

Para estas personas, especialmente, los hilos tensores pueden ser una buena alternativa a los procedimientos más invasivos necesarios para corregir los problemas del rostro.

Esta técnica es menos costosa y no requiere largo tiempo de recuperación como lo es la cirugía estética. Por lo general, se puede realizar entre los 45 y 90 minutos dependiendo del número de hilos a colocar y no precisa ingreso ya que es un procedimiento ambulatorio.

Los hilos tensores proporcionan un ‘ascenso’ real, y es un procedimiento semi-invasivo y su efecto es de larga duración.

Uso de los hilos tensores

La dinámica de hilos tensores

Con ayuda de una aguja especial se insertan varios hilos de polidioxanona que en forma de red que se implantan en la piel para suspender el área facial que levanta el tejido favoreciendo la producción natural de colágeno consiguiendo una piel tensa, natural y saludable sin pasar por el quirófano. Estos hilos son de materiales biocompatibles, duraderos y reabsorbibles. Su aplicación requiere solo una anestesia tópica en los puntos de entrada y salida de las agujas. No hay incisiones en la piel, por lo que no queda ninguna cicatriz.

Su duración del tratamiento puede oscilar entre 1 a 2 años, dependiendo de la piel del paciente.

Tipos de hilos

Hay un gran número de empresas pioneras en la fabricación de hilos tensores y cirujanos de todo el mundo tienen sus propias patentes pero también hay pequeñas variaciones y formas de implementarlos. Los hilos tensores pueden ser dependiendo de la orientación de las púas en forma de rueda, unidireccionales o bidireccionales. Cada variedad de hilos crea efectos diferentes.

Uso de los hilos tensores

Candidatos para hilos tensores

Los candidatos ideales para los hilos tensores incluyen personas con signos mínimos de envejecimiento que necesitan sólo un pequeño retoque. Por lo general, se trata de mujeres de entre 35 y 45. El tratamiento es indicado en pacientes que han comenzado a ver más prominencia de la mandíbula, (flacidez) o bolsas ligeras debajo de los ojos o en el cuello.

Otros candidatos de los hilos tensores incluyen aquellos que han tenido alguna recaída de un procedimiento previo, como por ejemplo una cirugía estética.

Malos candidatos

Aquellos pacientes que tienen excesiva flacidez de la piel y una edad avanzada ya que solo se conseguiría una mejora muy limitada. También serían malos candidatos los pacientes obesos o con piel rugosa.

Recuperación

Para reducir el riesgo de complicaciones durante la recuperación se incluyen estas instrucciones:

  • Limitar las actividades las 24 horas posteriores al tratamiento.
  • Restricciones en la dieta (alimentos blandos), deben seguirse durante siete días.
  • Si se tiene molestia se puede controlar con medicamentos orales como el paracetamol e Iboprufeno.
  • Elevar la cabeza en el primer día para reducir la hinchazón.
  • No masajear la zona durante al menos unos 30 días. Evitar fuentes de calor como por ejemplo las saunas.
  • El día después del procedimiento, el paciente puede volver a sus actividades no extenuantes, y todas las actividades normales se pueden reasumir el plazo de siete días.
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© Artículo escrito por el equipo de redacción del Instituto Clínico Capilar y Estético (ICCEstético), revisado y aprobado por nuestro director médico.